OSSA, ( Orpheo Sincronic Sociedad Anónima ) es una empresa española que en sus principios se dedicaba a la producción de material cinematográfico.
Comienza la fabricación de motocicletas en 1949, con un gran éxito gracias al modelo 125cc. que ya montaba grandes avances para la época.

Otros modelos fueron la “Ossita” 50cc, la 125 b, 150C comercial, etc… Una gran variedad de modelos y muy competitivos. Pero a mediados de 1960 empieza la crisis del sector de las motos en España. Por un lado la gran competencia entre marcas ( Montesa, Bultaco, Guzzi, Agusta, etc..) y por otra parte, empezaban a aparecer los primeros coches a precios muy asequibles como por ejemplo el Seat 600.

Antes de comprar y restaurar una moto clásica es bueno informarse de cuanto nos puede costar la restauración.

 

 

OSSA

Nuestro modelo es una OSSA 150cc (150 Comercial) fabricada en 1962 con matricula de Badajoz. Motor mono cilíndrico de 8cv, cambio de tres marchas, carburador dellorto y un embrague multidisco bañado en aceite.

 

Primer paso, comprar la moto

Buscamos en páginas de anuncios y nos decidimos por este modelo. En las fotos se veía muy completa y el precio era muy asequible. El vendedor especificaba que no encendía y que no tenía documentación.  El envío nos salió por 60€.

 

Empezamos la restauración

A los cinco días la tenemos en casa. Lo que más nos preocupaba era la descripción del vendedor, donde decía que ni encendía ni tenía documentación. Por eso lo primero fue intentar encenderla. Una limpieza al carburador, una bujía nueva, gasolina limpia y unos minutos después la moto ya enciende.

El otro problema era que no tenía documentación. Una vez estaba encendida, la curiosidad nos hizo mirar que había dentro de la caja de herramientas. Y después de pelearnos con la cerradura (ya que no teníamos la llave) la abrimos, y allí estaba la documentación antigua, los papeles del seguro y el impuesto de circulación (una gran suerte, mas adelante sabremos porque.)

 

Desmontar

El primer paso para la restauración es desmontar. Siempre es bueno hacer fotos y anotaciones de las piezas que vayamos quitando. De esa forma, no perderemos el tiempo buscando el sitio de alguna pieza que no recordamos. También podemos ir haciendo una lista con todas las piezas que vamos viendo que deberemos sustituir por otras nuevas.

Es importante desmontar todas las piezas, gomas, tornillos, etc… Para poder luego limpiarlas y prepararlas individualmente. Una vez tenemos todo desmontado, debemos organizarlo por partes. Separamos las piezas por grupos. Las que vayan en chapa y pintura, las que vayan para el mecánico, las que tengamos que reemplazar y las que tengamos que llevar a cromar o pulir.

 

Chapa y pintura

Debemos quitar toda la pintura y el óxido y para eso tenemos distintos métodos. Podemos decapar con productos químicos, lijar todo o chorrear con arena lo que para mi es la mejor opción. Una vez tenemos la chapa limpia, sin pintura y sin óxido podemos enderezar partes dobladas y reparar la chapa.

Una vez echo eso, ya podemos aplicarle una imprimación epoxi que la protegerá de la corrosión. Después le aplicamos masilla a las partes que tuvimos que enderezar, como los guardabarros y el cubrecadena. Cuando ya tenemos la masilla bien alisada podemos darle dos manos de aparejo de bajo espesor. Unas horas de secado y listo para poder lijar y pintar.

Nos decidimos por una pintura acrílica, que aunque tiene menor brillo que la bicapa, nos acercamos más a su originalidad.

 

Mecánica

Como ya habíamos conseguido encenderla, sabíamos que el motor no estaría destrozado por dentro. Igualmente, decidimos desmontarlo por completo para sustituir rodamientos, kit de juntas, retenes…

Habíamos notado que tenía un fuga de aceite por el eje de la palanca de encendido y la palanca de marchas. Es un problema muy común en este modelo. Para solucionarlo, hay que hacerle sitio con el torno para colocar una junta tórica entre los dos ejes.

 

Últimos pasos

Ahora que tenemos la mecánica, la chapa y pintura terminada, nos queda empezar a montar. Despacito y sin rayar nada iremos colocando pieza a pieza, hasta dejarla como nueva.

Rehabilitar la documentación

Lo primero, fuimos a jefatura de tráfico por un “informe de tráfico”. Cuando le indicamos el número de la matrícula, nos dicen que ese número no existe. Menos mal que teníamos la documentación antigua, que por fortuna habíamos encontrado en la caja de herramientas. Se la enseñamos y nos hacen un papel con los datos de nuestra documentación y más abajo escribieron lo siguiente:

“Vehículo en situación de baja administrativa por no haber efectuado el canje de la documentación, de conformidad con lo establecido en el Real Decreto 2341/79 de 28 de Septiembre de 1979.” Esto nos sirve como un “informe de antecedentes”.

Como no teníamos DNI del propietario, y la moto estaba dada de baja, fuimos al notario por un acta notarial firmada por dos testigos. En ella, decía que la moto nos pertenecía desde hacía mas de 3 años.

Volvemos a Jefatura de Tráfico y seguimos los siguientes pasos:

 https://sede.dgt.gob.es/Galerias/tramites-y-multas/tu-coche/alta-y-rehabilitacion/11/11-Rehabilitacion-vehiculos.pdf

Antes y después de la restauración.