Jai Singh Prabhakar, Maharaja (Rey) del estado de Alwar (La India) se encontraba de visita en la ciudad de Londres, allá por 1930.

Rolls-Royce usado como camión de basura

Una mañana dando un paseo, llegó a la calle Bond Street donde se encuentra con un concesionario Rolls-Royce. Como apasionado por los coches de lujo, entra a preguntar por su precio y características, pero no imaginaba el mal recibimiento que iba a tener.

 

Incidente en el concesionario

Cuando entra con su ropa informal, los vendedores de la sala lo confunden con un simple ciudadano indio, pobre y sin dinero suficiente para comprarse un Rolls. Entonces empiezan a insultarlo y menos preciarlo, hasta llegar al punto de indicarle la salida del local.

El Maharaja, humillado regresa a la habitación de su hotel y ordena a sus sirvientes que llamen al concesionario informándoles que el Rey de Alwar está en la ciudad y quiere comprar sus vehículos.

Al día siguiente  Jai Singh, regresa al concesionario, pero esta vez con su séquito y sus ropas reales. Ahora ya tenía una alfombra roja en el suelo y todos los dependientes a su disposición. Compró los seis Rolls-Royces que tenían en la tienda y pago los gastos de envío a la India.

 

Rolls-Royce usado como camión de basura

Le llamaban el Rolls-Royce escoba.

 

Cuando llego a la India

Cuando llego a la India, el Maharaja ordenó al servicio de basura que utilizara los seis Rolls para limpiar las calles y recoger los residuos de la ciudad. 

De esa forma los vehículos la marca Rolls-Royce reconocida como la número uno del mundo, estaban recogiendo basura en la ciudad India. La noticia pronto se difunde por todo el mundo y la reputación de la compañía Inglesa empieza a caer.

Cada vez que alguien en Europa o América presumía de haberse comprado un Rolls-Royce, la gente decía sonriendo: “¿Cual?¿ ese que en India se utiliza para recoger la basura?

 

Rolls-Royce pide disculpas

Esa mala fama causa daños en la reputación de la marca y las ventas y los ingresos empiezan a bajar. Para solucionarlo representantes de Rolls-Royce envían un telegrama al Maharaja, disculpándose y solicitando detener el transporte de basura con sus coches. Ademas también le ofrecieron seis autos nuevos sin ningún tipo de coste.

 Jai Singh Prabhakar entendió así que Rolls- Royce había aprendido la lección y dejó de utilizar sus vehículos como camiones de basura.