Desde el año 1937 se rumoreaba que un Bugatti se encontraba sumergido en las aguas del Lago Maggiore, en el Puerto de Ascona (Suiza). Los rumores se confirman y después de 72 años, en el 2009 es reflotado y vendido por más de 250.000 euros.

Un Bugatti en el fondo de un lago suizo

Leyenda del Bugatti sumergido del Lago Maggiore

Los vecinos del lago cuentan la leyenda de que en la década de los años 30, un piloto de carreras del Grand Prix pierde su bólido en una apuesta de póker en la ciudad de París, pasando a manos de Adalbert Bodé, un acaudalado suizo.

Cuando Bodé intenta entrar en Suiza con el coche, le informan en la frontera que debe pagar unas tasa e impuestos que superaban el valor del vehículo. Es entonces cuando decide abandonarlo y pasa a manos de las autoridades que lo guardan en el depósito.

Pasados 9 años sin que nadie lo reclame, la ley suiza obliga a destruirlo y no se les ocurre mejor manera que tirarlo a 52 metros de profundidad, eso sí, no sin antes amarrarlo a una cadena de 30 metros para que no lo llevase la corriente.

Un Bugatti en el fondo de un lago suizo

Lo que se sabe realmente y se encuentra en los archivos, es que se trata de un Bugatti Type 22 Brescia Roadster.

Fue vendido por primera vez en Abril del año 1925 en la ciudad de Nancy a nombre de un tal George Paiva y más tarde en 1930 fue matriculado por segunda vez en París a nombre de Georges Nielly. Luego se le pierde la pista.

Rescate del Bugatti oxidado

En Junio del 2009 una empresa especializado en rescatar tesoros del fondo del mar, consigue reflotar la máquina. Apenas quedaba un 20 por ciento de las piezas ya que se encontraba totalmente oxidado. La parte mejor conservada era la que se encontraba enterrada en el fango, debido a que estaba menos expuesta al oxigeno.

Un Bugatti en el fondo de un lago suizo

Meses más tarde fue subastado por la casa de subastas “Bonhams” y vendido al Museo Mullin donde se encuentra exhibido con una ambientación similar al fondo del lago.